Levántate, ponte los zapatos y… ¡pisotea el negativismo!

¿Alguna vez te pasó que te despertaste y quisiste saber la temperatura, pusiste la tele y te dieron el buen día con una avalancha de noticias sobre corrupción, asaltos y violencia, etc. ¿Te quedaste pasmado y solo ya pensaste en volver a meterte bajo el edredón, evitando salir de tu casa? O que, luego de salir, el tráfico fue un caos y llegar al trabajo fue una mezcla de mortal kombat y de misión imposible.

¿Sabes? Esa fue tu realidad. La forma en que dejaste que comenzara tu día.

Aunque no lo creas, a la misma hora alguien se levantó, miró la temperatura en el mismo canal y a la misma hora, luego se apresuró en apagar el equipo y agradeció por un día más de salud, de tener seres queridos que le valoran y haciendo un recuento mental de todo lo bueno que tiene y todo lo bueno que tiene la intención de hacer todavía en esta vida. Por más que esa persona, igual que tú, no haya podido evadir el tráfico, puso una música que le hizo bien a su mente y estando atrapado en pleno embotellamiento se puso a cantar apasionadamente, al ritmo de la misma.

¡Dos formas diferentes de comenzar un mismo día, a la misma hora y en la misma ciudad!

Sigamos con la película. Llegaste al trabajo y te enteraste que la promoción interna, a la que te postulaste, fue concedida a una persona hacia la cual sientes rivalidad. Inmediatamente te frustraste, dijiste que era una injusticia y que no reconocieron tu capacidad… solo te daban ganas de descargar el negativismo acumulado en el primero que se te cruzara por el camino, quejándote amargamente con esa persona de todo, desde la A hasta la Z… ¡Haciéndole ver que fuiste víctima de un complot en tu empresa! ¡Hasta evaluaste si podías permitirte presentar hoy mismo tu renuncia!

¿Sabes que le pasa al cerebro en esos momentos así? Si compites con alguien y te sube una emoción negativa, tal como el miedo o en este caso la envidia, ¡el resto del mundo (que es inmenso y lleno de oportunidades) deja de importar… ¡Es como que no existiese! Esto porque focalizas únicamente en “tu problema”, que, en realidad, es nada comparando con la inmensidad de este planeta.

En otras palabras, las emociones negativas hacen que tu visión se vuelva estrecha, muy estrecha, y que además lideren tus pensamientos, repercutiendo a la vez en tus palabras (negativas) y en tus acciones (contraproducentes). Y así te pierdes toda la infinidad de opciones que tienes a tu disposición.

Viceversa, ¿por qué no descubres cuáles son y comienzas a armar tu estrategia, en lugar de enfermarte del negativismo?

¿Para qué te frustras comparándote con el otro? ¿Te frustra porque consideras que no cuentas tan buenos chistes como esa persona? ¿Qué no eres igual de delgado/a y atlético/a? ¿Qué no te consideran igual de “cool”? ¿Qué no tienes la misma capacidad de cepillar y ser doble cara?

¡Vamos! Solamente conoces la faceta pública de esa persona, tal vez si miraras detrás de su “fachada”, encontrarías que no es un ser íntegro, que solamente está bien en lo laboral, pero que no tiene familia, ni seres queridos se preocupan por él/ella, que vende a los demás una imagen que no es, pero que todavía se sostiene, por un motivo u otros, y que tiene problemas como todos… claro que diferente a los tuyos, pero que podrían ser inclusive más grandes que los tuyos.

Analiza: eres único/a. Nadie es, ni puede ser igual a ti. Valóralo. ¡¡¡Qué bueno!!! Aprovéchalo, en lugar de quedarte bloqueado con lo negativo. Si hay algo que aun te falta, es porque eventualmente no hayas desarrollado aun al máximo tu potencial, lo importante es que estés procurando con voluntad y disciplina y que estás en el camino, que no desistirás, que seguirás adelante y que tienes bien presente que llegarás a tu meta, con la cual estás comprometido/a, solo es cuestión de tiempo.

Piensa: ningún edificio está en su lugar solo con haberse pensado en él. Ningún árbol majestuoso creció alto y frondoso en cinco segundos. Para cada cosa hay un camino para llegar. Así que no te frustres en pensar en la meta, sino disfruta el camino y tus pequeños logros que vas obteniendo a diario.

pensamiento-positivo

Todos tenemos el mismo tiempo en el día a nuestro alcance, 24 horas, los 7 días a la semana. ¡No lo pierdas y aprovéchalo más! ¡Haz que tus proyectos y sueños se hagan realidad! Imagina claramente lo bien que te sentirás el día que habrás logrado cada una de tus metas. Importante: pensar en positivo no es difícil, pero es fáciles dejarlo de lado. Por eso desarrolla el hábito de vivenciar emociones positivas, tales como la gratitud, la alegría y el amor y pronto verás más posibilidades en tu vida, abriéndose tu mente hacia una variedad de opciones.

Pero eso es solamente el comienzo: el impacto real del pensamiento positivo se producirá… no de golpe, sino un poco más adelante… ¡Cuando se reflejará en las nuevas acciones que aprovechaste, haciendo uso de las posibilidades que fuiste capaz de ver… en un mundo enorme y lleno de oportunidades!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s